ATENCIÓN:

Con alegría, orgullo y agradecimiento, anunciamos que a menos de 24hs de comenzada la campaña, debemos cerrarla. Hemos logrado, y sobrepasado el objetivo! Cerramos la campaña con US$ 925 recolectados entre la comunidad, lo cual alcanzará para DOS LAPTOPS!!. GRACIAS es poco. Pronto actualizaremos las novedades en este mismo post. Y RECUERDA: si no quieres perderte de nada y enterarte de estas iniciativas antes que nadie, suscríbete a la comunidad (formulario al final de este post).
Mil abrazos!
P&M


Introducción a esta campaña solidaria:

Como sabes, la pandemia ha cambiado la forma en que vivimos y hacemos muchas cosas, y entre esas cosas que han sido afectadas, hay una que es esencial y la cual a veces pasamos por alto: la educación de los niños.
Debido a las restricciones y precauciones, antes o después, casi todos los niños del mundo han sido enviados a sus casas y las clases han pasado de ser presenciales a ser online.
Eso está muy bien, pero, ¿qué pasa cuando hay familias que no pueden dar a sus niños el acceso a aparatos electrónicos, o que ni siquiera, tienen internet? Esos niños quedan aislados, pierden años de educación, vuelven a las calles, se sienten excluidos, y así, a medida que la pandemia se extiende, las diferencias sociales se hacen cada vez mayores.
Y este, es el caso de los niños de «Gupta».

¿Quién es «Gupta»?

Gupta es un hombre Indio que hace unos 25 años cruzó junto a su hermano la frontera de India para llegar a Nepal en busca de un mejor destino. Ellos habían nacido en el estado de «Bihar», el más peligroso, pobre y excluido de la India. Llegaron a Nepal con 10 kg de manzanas y empezaron a venderlas en la ciudad de Pokhara.
Mientras vivían en la calle, acompañados nada más que por su bicicleta cargada de frutas, aprendieron el inglés del turismo y el Nepalí nativo. Poco a poco, gracias a su trabajo duro, se fueron haciendo un lugar en la sociedad Nepalí.
Hoy, 25 años después, Gupta tiene un pequeño puesto de frutas y verduras a orillas del lago, el cual invariablemente y sin días de descanso atienden junto a su esposa cada día desde las 6 am, hasta las 18 hs.
El negocio ha ido bien, y con lo que ganan, pueden darse el «lujo» de alquilar una pequeña habitación sin ventanas donde la pareja vive junto a sus 4 hijos.
Gupta y su esposa no fueron a la escuela, y su sueño máximo es poder darles a sus niños la educación y las oportunidades que ellos no tuvieron. A Gupta no le gusta hablar mucho de ello, y se toma la vida con una sonrisa eterna. Trabaja cada día, atiende a sus clientes, y lo poco que gana, lo invierte en sus hijos.
Como nota: nosotros conocemos a Gupta desde principios de 2020. Es a Él exclusivamente a quienes le hemos comprado nuestras frutas y verduras durante este año y medio. Eso nos ha llevado a acercarnos y conocer a su familia, así como también a su realidad interna.
la familia

La familia en la puerta del puesto de frutas y verduras.

La familia de Gupta:

Gupta tiene dos hijas grandes Sneha y Smriti de 14 y 12 años respectivamente; y además, dos hijos varones, Bibek y Bipin de 10 y 8 años respectivamente.
Contrario a toda idiosincrasia India, Gupta invierte mucho en la educación de sus niñas. Quiere que sean libres, independientes, y que tengan un futuro más allá de un matrimonio convencional.
Es por eso que desde hace años, (creemos, con muchísimo esfuerzo), les paga la cuota mensual en una pequeña escuela privada. En esta escuela las niñas comparten con otras niñas de «clase más alta», y además del Nepalí, aprenden Hindi e Inglés, matemáticas, historia, etc.
La educación de las niñas se nota, y mucho. Su inglés es perfecto y el orgullo de poder estudiar se nota. Pero, desde que empezó la pandemia, todo esto se vino abajo.
Al empezar la pandemia, la escuela cambió sus estudios al modo «online», y mientras todos sus compañeros pudieron comprarse tablets o laptops, el negocio de Gupta, el cual depende en un 70% de los extranjeros, se vino a pique.
Esto hizo que Gupta no pudiese ayudar a sus niñas a seguir estudiando. Él tenía un viejo «smartphone» con el cual podrían seguir «estudiando», pero aun así, no tenían acceso a internet, y al ser 4 hijos, con solamente 1 teléfono (y que tenía la pantalla rota y vieja), no pudieron seguir el ritmo de las clases.
Debido a esto, el año pasado, tuvieron que sacar a los niños del colegio, y pagar a un profesor privado para que pueda seguir dándole clases a sus chicos durante lo que quedaba del año.
Los niños acataron la decisión de sus padres, y aún con cierto pesar, vimos como cada tarde iban al aula de su profe privado a recibir clases.
Esto funcionó durante un tiempo, y si bien pudieron seguir estudiando, el colegio los sacó de su programa, lo que resultó en que perdiesen un año curricular.
Así fue el 2020.
Ahora, en agosto 2021 comenzó un nuevo año, y Gupta estaba decidido a que sus niños no pierdan otro año curricular. Debido a eso invirtió en comprar dos teléfonos para que puedan seguir sus clases online. El vecino puso wifi, y les presta la clave para que los niños puedan seguir estudiando.

Como es la situación hoy:

Hoy los niños siguen «yendo» a clase. Cada día los 4 niños están estudiando en el puesto de frutas, el cual es un espacio de no más de 3x3m. Se sientan en el piso, apoyan los cuadernos sobre los cajones de bananas, y entre tarea y tarea ayudan a su Papá. El esfuerzo que hacen por estudiar emociona. Tienen dos teléfonos muy malos, y sin chistar se los van pasando para que cada uno haga «medio día de clases» al día. Se ayudan entre ellos, se dan tareas, y comparten lo poco que tienen.
Gupta está orgulloso de sus hijos.
los cuadrenos

Los cuadernos de las niñas, tanta prolijidad no delata que están escritos sobre cajones de frutas en un entorno no ideal. Por favor, si entiendes inglés, lee la página a tu izquierda.

Notas en el cuaderno de Sneha:

«necesito adaptarme a los desafíos, esto me ayudará a enfrentar cualquier desafío»;

«necesito desafiarme a mi misma, esto me ayudará a ver la belleza en todo lo que voy aprendiendo»;

«necesito manejar correctamente mis pensamientos y emociones. Esto me ayudará a adoptar una mentalidad mas positiva y resistente».

El «pero»…

El «pero» es que aun así, la situación no es ideal.
Para los niños más chicos quizá no sea tan mala, porque lo que les van enseñando es más «básico», pero para las niñas grandes, que están preparándose para cumplir sus sueños de ser Profesora de inglés (Sneha) y Profesora de Matemáticas (Smriti), el seguir así es muy desmotivante, y sobre todo las pone en «desventaja» con sus pares.
Tememos que si esto de las clases online se extiende mucho más (lo cual es esperado) como consecuencia puede traer que las chicas se sigan rezagando, y finalmente que todos sus sueños, se derrumben.
NOTA importante: la tradición de las familias Indias dicta que a los 20 años una chica ya debería estar casada. Si para ese entonces, no tienen sus estudios completos, su nuevo esposo probablemente no las deje estudiar más. En cambio, si para cuando llega la edad de casarse, tienen un «título», podrán «optar» por futuros maridos que tengan estudios y sobre todo, que vengan de familias que apoyan a las mujeres que trabajan. Sí, sabemos que suena extraño, pero es así. Y en caso de que por ejemplo Gupta decida no casarlas, y las chicas se vuelvan grandes, luego les será muy difícil conseguir pareja. (sí, es todo muy complejo por este lado, y no entra en las características de nuestra sociedad)

El proyecto solidario:

Estudiar debe ser un derecho de todos, y como bien sabemos en Uruguay gracias al plan ceibal, hoy en día, el tener una pequeña laptop o algo decente que nos dé acceso al internet, es fundamental.
Nuestro proyecto es poder regalarles a las niñas más grandes un artículo que las ayude a poder seguir estudiando. Al no existir en Nepal un plan de vacunación, se pronostica que las aulas no abrirán por un buen tiempo aún.
Por eso mismo, nuestro principal «gol» es poder regalarles a las niñas una pequeña laptop para que las dos hermanas puedan compartirla, estudiar juntas y de a poco, ir aprendiendo como funcionan estos instrumentos, los cuales son un elemento fundamental si uno quiere dar un salto laboral.

La laptop:

Ayer fuimos con Pame al centro de Pokhara a ver que había disponible. Entre la escasísima oferta, lo que mejor encontramos fue una laptop Acer Spin 1. Una laptop muy sencilla, pero que tiene todo lo que necesitan, tanto para utilizar ahora, como para un futuro cercano cuando pasen al «collegue» y se vayan a convertir en profesoras.
El valor es de 48.000 rupias Nepalíes, lo cual equivalen a unos US$ 400 (dólares). Sí, es bastante, pero confiamos en la comunidad para cumplir este objetivo y darle así la oportunidad a dos niñas que vienen de un contexto superhumilde, y con una familia muy trabajadora, de poder estudiar y salir de las convenciones de una sociedad muy estricta.
Esta laptop es nuestro objetivo fundamental, y creemos que llegaremos a lo necesario. De todas formas, si lo recaudado queda muy lejos del objetivo, optaremos por una tablet, las cuales tienen precios más accesibles, aunque a largo plazo, sabemos que no son lo ideal para progresar en los estudios.
Por último, queremos decir que, en caso de que no lleguemos a los objetivos, una vez se cierre el período de donaciones, DestinOriente pondrá todo lo que haga falta en términos de dinero para así dar a estas niñas la posibilidad de educarse en tiempos de pandemia, y que sus sueños no queden en vano.

Si quieres donar:

Lo primero es dar clic en el botón que dejamos aquí al final. Te saldrá un pequeño cuadro, y puedes elegir tu monto. Luego, te llegará un email confirmando tu donación (si no lo ves chequea «spam» o «promociones»). Las donaciones estarán abiertas hasta el domingo 11/7 inclusive. 
Una vez cerradas las donaciones, les mandaremos a los donantes (solamente a los donantes) un archivo con la lista de personas solidarias, el monto que donó cada uno, y el total logrado. 
Luego de eso, (Martes o miércoles) iremos a comprar la laptop y se la entregaremos a las niñas. Haremos fotos y videos que luego les enviaremos, y además al día siguiente se les enviará a los donantes un email con los detalles de la compra, gastos totales, etc.
Vale además recalcar que el 100% de lo que dones ayudará a comprar la laptop. Todos los costos de procesamiento de pagos por tarjeta y transferencias internacionales, los cubrimos nosotros.
Es tan simple como profundo. No tendremos la oportunidad de cambiar el mundo, pero si cambiamos una vida, ya estamos cambiando «un mundo».
Contamos contigo!
Pame & Martin

(si tienes alguna duda puntual, siempre estamos en nuestro WhatsApp +598 92 638 987)

Además, recuerda que si no puedes colaborar con dinero, también puedes colaborar compartiendo la propuesta en tus redes sociales y círculos de amigos. 



ATENCIÓN:

Con alegría, orgullo y agradecimiento, anunciamos que a menos de 24hs de comenzada la campaña, debemos cerrarla. Hemos logrado, y sobrepasado el objetivo! Cerramos la campaña con US$ 925 recolectados entre la comunidad, lo cual alcanzará para DOS LAPTOPS!!. GRACIAS es poco. Pronto actualizaremos las novedades en este mismo post. Y RECUERDA: si no quieres perderte de nada y enterarte de estas iniciativas antes que nadie, suscríbete a la comunidad (formulario al final de este post).
Mil abrazos!
P&M