Hola!

Este es un post que escribimos con muchísima alegría, sano orgullo, satisfacción, y repletos de agradecimiento para toda la comunidad de DestinOriente.

Nos sentimos totalmente bendecidos de poder actuar como un «puente» entre personas que, aún estando tan lejos geográficamente, pueden conectarse, y ayudarse directamente unos a otros. Creanos que lo que esta campaña ha aportado a la familia de Gupta ha sido invaluable. Más allá de lo materialmente donado, la campaña ha llenado de motivación e ilusión a una familia, que hemos descubierto, realmente necesita mucho apoyo.

Video de entrega de las laptops:

Lo que fue la campaña:

Simplemente para poner en orden y para que todos están al tanto, recuerdo que estamos en el resumen de «cierre» de la campaña que titulamos «que aún en tiempos de pandemia, la educación sea para [email protected]». Si no sabes de que se trata, puedes hacer clic aqui

Lo que fue la recaudación:

La campaña la lanzamos tan sólo unas horas después de que se nos ocurrió la idea de ayudar a los hijos de Gupta. La lanzamos con plena confianza en toda la comunidad de DestinOriente, pero aún así, con ciertas dudas sobre el alcance que tendrá.

La gran sorpresa fue que tan solo 4hs luego de enviar una campaña de emails a todos los suscritos a la comunidad, ya habíamos cumplido el primer objetivo!

(si no estás suscrito, por favor suscribete en el formulario que está al pie de página para recibir así las noticias antes de que se publiquen en las redes).

Esas horas fueron magníficas. Nos llegaban emails cada pocos minutos informando de nuevas donaciones, y nosotros, realmente, no podíamos creerlo! Una vez más, la solidaridad ganó al esceptisismo, y la comunidad de DestinOriente demostró que está lista para llegar a objetivos muy grandes.

Habían pasado tan solo 4hs y ya teníamos una laptop!!. Pero, en aquel entonces no habíamos siquiera posteado en las redes sobre la nueva campaña, y realmente no sabíamos que hacer.

Dudamos mucho, y en un principio, tomamos la decisión de cerrar la campaña, y anunciar que ya habíamos logrado lo necesario para una laptop. Esta decisión fue el resultado de la sopresa por lo que estaba pasando, y porque como siempre, queremos manejar todo esto con la máxima transparencia y responsabilidad existentes. Debido a eso, no queríamos dar la imagen de que «tomábamos todo lo que llega», sino que simplemente, al cumplir el objetivo cerraríamos.

Estábamos 99% seguros de esta decisión, pero, nuestros amigos aqui en Pokhara (otros viajeros) con quienes estábamos en ese momento y que estaban al tanto de todo lo que iba pasando, nos decían que quizá eso no era lo más justo. Que cerrar así la donación no sería justo tanto con quienes quisieran donar y no llegarían a tiempo, como así con los cuatro hijos de Gupta, que si bien serían más que felices recibiendo una laptop, es un hecho de que si tienen 2 en lugar de 1, será aún más fácil para todos atender a clases.

Todo eso nos seguía dando vueltas, y aún no definíamos, hasta que finalmente, junto con una donación (que seguían abiertas), llegó el mensaje de una viajera y siempre colaboradora (Pame D.L) quien luego de donar, dejó un mensaje como comentario diciendo «Ojala que lleguemos a una laptop para cada una de las niñas!!! El futuro del mundo se construye con pequeños pasos…»

Este mensaje fue un disparador que llegó en el momento indicado. Nosotros no somos «quien» para decidir cuanto se recibe o no. Si la comunidad está lista para donar dos laptops, entonces que asi sea! Dejamos las donaciones abiertas hasta el día siguiente….

Al dia siguiente:

Al día siguiente nos levantamos muy temprano (mientras dormimos en Nepal, pasó toda la tarde en Sudamérica). A las 5am entramos a chequear las donaciones, y la grata sorpresa fue que para entonces habíamos recibido un total de 42 donaciones, logrando una recaudación de US$ 1055!!!

Wow, nos abrazamos, reímos, y no podíamos borrarnos la sonrisa de la cara. Nuestro vecinos también estában pendientes de la campaña, y apenas despertaron, también quisieron saber si habíamos llegado finalmente a las dos laptops. No solamente habíamos llegado al objetivo más ambicioso, sino que lo habíamos pasado!! (WOW, GRACIAS!) Ahora si, tan solo 12hs luego de comenzar la campaña, era hora de cerrar las donaciones e ir al próximo paso.

Esas caras lo dicen todo.

Lo que vino después:

Después de recaudar todo el dinero, lo que hicimos fue enviar un email a todos los donantes, poniéndolos al día del resultado final de la campaña, y para celebrar juntos el éxito que entre todos habíamos logrado.

Ahora, era nuestro turno de actuar en Nepal, y si bien la ansiedad era enorme, tuvimos que esperar durante 3 días a que un pequeño ciclon amaine su furia y nos deje ir a la ciudad en paz.

Mientras tanto, tuvimos tiempo para pensar cuál sería la mejor forma de entregar la laptops, y gracias a una amiga, lo que se nos ocurrió fue hacer un video.

El video:

Mandamos otro email a todos los donantes y les pedimos que hagan un pequeño video de pocos segundos de duración en el cual puedan saludar a la familia, y les envíen sus deseos. De esa forma, cuando entregásemos las laptops, podríamos mostrarles el video a la familia, y que comprendan que nosotros somos solamente «la punta de una flecha muuy larga», que se extiende desde Nepal a Sudamérica, y que muchísima gente se había sentido movida por su historia.

El video salio muy lindo, y si quieres, puedes verlo AQUI

La compra de las laptops:

Finalmente el martes (la recaudación terminó el sabado), pudimos cruzar el lago e ir a la ciudad. Pasamos muy rápido por el puesto de frutas de Gupta y le contamos que teníamos sorpresas, y que en unas horas volveríamos.

Nos fuimos al centro del pueblo en bus, y luego de muuuchas idas y venidas, conseguimos lo que buscábamos: dos laptops preciosas para que las niñas puedan seguir estudiando!

La entrega:

El momento tan esperado llegó alrededor de las 17.00hs del Sabado, hora Nepalí. Finalmente, luego de más de 6hs de búsqueda, idas y venidas, llegamos al puesto de Gupta con la sopresa.

Allí estaban, los 4 niños y sus dos padres. Parados en fila, como si los hubiesemos ubicado para la ocasión. Gupta con su clásica camisa a rayas y las niñas con sus kurtas blancas bordadas que trajeron como regalo cuando fueron a visitar a su abuela en India.

Esperaban pacientes, con los ojos brillosos, sin saber que era lo que venía, pero con el agradecimiento y la eomoción estaban a flor de piel.

Más adelante Gupta me confesaría que encontraba inédito que alguien «se hubiese percatado de El y su familia», que el hecho de que eso haya sucedido, solamente puede haber sido obra de los Dioses, y que para el, esto es de las cosas más lindas que le han sucedido en su vida—

Nota: esto aunque te parezca muy «exagerado» tiene una explicación propia de la cultura Indio-Nepali. Gupta y su familia son de «casta baja». Si bien este sistema esta obsoleto por ley, en la práctica sigue muy vigente. No es que haya descriminación directa o mal trato desde «los casta alta» hacia «los casta baja», pero si que hay un sentido de que cada uno tiene ese lugar. Siendo de «casta baja», no hay realmente oportunidades de que alguien con mejor posición se fije en ellos y los ayude de forma tan directa. Siendo «casta baja» están muy acostumbrados a pasar desapercibidos y a lidiar con todos sus problemas de forma muy solitaria.

En fin, lo primero que hicimos fue contarles en detalle que es lo que habíamos hecho desde la vez que decidimos intentar ayudarlos. Queríamos que entiendan todo el proceso realizado. Que esto no es una donación personal de nuestra parte, sino que es el resultado de una colecta de muchas personas distribuidas en diferentes países.

Que del otro lado del mundo hay personas como ellos, trabajadores y que también tienen sus dificultades, pero que al conocer su historia, se han sentido identificados y con esfuerzo, alegría y empatía, decidieron ayudar a su causa.

Explicarles eso fue magnífico, y otra vez, Gupta, no podía creer que alguien del otro lado del mundo, haya prestado atención a su situación y menos aún, que haya donado algo para ayudar a su familia.

Y la sorpresa fue aún más grande, cuando se dieron cuenta que teníamos una laptop para entregarles!! Ni en el más ambiciosos de sus sueños, esta familia había pensado alguna vez con tener una laptop. Quizá pensaron que podríamos regalarles una tablet para que sigan las clases online, pero de ahi a traerles no una, sino dos laptops, la emoción fue enorme, y la alegría desbordaba hasta llegar a los oídos de las almas curiosas que se iban acumulando en la calle para ver que era lo que causaba tanto alboroto en esta humilde y olvidada familia.

Las niñas (sobretodo la mayor «Sneha»), presa de una alegría desbordante, nos confesó que al haber perdido el año pasado (por no tener forma de acceder a las clases online), y al ver como este año de nuevo están sin clases, ya estaba pensando que su sueño de ser profesora de inglés algún día, iba a desaparecer, y que con suerte, quizá algun día solamente terminaría la escuela. PERO, que ahora, gracias a este regalo, ya no soñaba con ser profesora, sino que ahora veía como todos sus sueños más privados podrían también hacerse realidad. Quizá algún día pueda ser directora de una escuela, tener una ONG donde ayudar a niñas como ella a que puedan acceder a la educación, y porque no, tener un lugar donde la gente olvidada de la calle pueda acudir a comer y dormir cada noche.

Nos contó todo esto con una velocidad y coherencia sumamente sorprendentes, y que sin dudas, fueron producto de que estos eran sus sueños más privados, esos que pensamos inalcanzables, pero que cuando suceden cosas magníficas, nos animamos a confesar, y porque no: a pensar que algún día también podrán ser alcanzables.

Y ahora que sigue:

Luego de la emotiva entrega, en la cual hubieron aplausos, lágrimas, abrazos y muchas risas, nos despedimos de la familia. Eso si, quedamos en que durante las semanas que siguen haremos varias clases de computación para que las niñas sepan sacarle el máximo provecho posible a cada laptop.

Junto a Pame hemos diseñado un temario que va desde los cuidados básicos de una PC, hasta saber manejar cuentas de email, programas de diseño básico, mezcladores de música, operadores de texto, videollamadas y mucho más.

campaña solidaria

En la habitación familiar, durante la primera clase.

Bonus: La primera clase y una mirada más profunda a la realidad familiar:

El miércoles, al día siguiente de la entrega de las laptops, fuimos a darles a los niños su primera clase de computación. Quedamos de vernos a las 13, y en hora puntual, estaban todos esperándonos. Nos juntamos con su Mamá (Gita) en el puesto, y ella nos llevó a «su habitación», lugar donde viven los 6.

Caminamos por el «lakeside», la calle turística de Pokhara, y en un momento, nos metimos por un callejón donde habia que «ladearse» para que los hombros no toquen las paredes de los costados. Subimos por una escalera a medio construir, y en el segundo piso, entramos a una habitación sin ventanas.

Este es su hogar. En este lugar de poco más de 3x3m viven los 6. Una habitación sin ventanas, dos hornallas en forma de cocina, junto a la puerta de entrada, que además actúa de única ventilación. Un baño sin pozo de aire y dos camas. Eso es todo.

Tan humilde como real. Aqui vive esta familia a la cual conocemos hace casi dos años, y que si bien sabíamos que eran humildes, nunca pensamos que sus necesidades fuesen tan grandes.

Las niñas adolescentes, su padre ya adulto, su Mamá y dos hijos chicos. Cada uno con diferentes necesidades y escacez de privacidad, pero aún así, todos con sus sonrisas, su humildad y su orgullo más vivos que nunca.

Si bien ya hace casi 10 años que vivimos en este lado del mundo, y estamos «acostumbrados» a la pobreza material, verlo en ellos nos movió el piso. Mientras entrábamos a su casa y empezábamos la clase de computación, no podía dejar de pensar en Gupta. Ese hombre que hace más de 5 años no se compra una prenda de ropa, pero que siempre está impecable. Ese hombre que (en palabras de sus hijas), cuando alguien le pregunta ¿Porque hace tanto esfuerzo en que sus hijos estudien?

El les reponde con la mirada en alto: «Yo puedo vivir con un vaso de agua y no comer siquiera un grano de arroz por día, pero todos mis hijos van a estudiar y tener una vida diferente a la mía».

Esa frase, que sus hijas nos cuentan con orgullo como su padre repite una y otra vez, no es cuento. Gupta no tiene mucho. El sabe que la situación de su vivienda es muy precaria, pero, también sabe que es pasajero, y por eso, prefiere invertir su poco dinero en la cuota escolar, los libros, el uniforme y el transporte para que sus 4 hijos estudien.

Cerrando:

La campaña de donación fue un exito rotundo. Estamos eternamente agradecidos con todos quienes fueron parte de esta campaña, y también con quienes llegaron «tarde» pero tuvieron las ganas de colaborar.

Así también, queremos decirles que al haber realizado esta acción, hemos entrado en gran confianza con la familia, y esto nos ha permitido conocer la realidad durísima con la cual conviven cada día.

Su habitación sin ventilación, las deudas que el covid ha traído, los sueños rotos, y las lágrimas que Gupta derrama con cierto pudor cuando Sneha (su hija mayor) nos cuenta todas las dificultades a las cuales su Papá se enfrenta para mandarlos a todos al colegio. Una situación sumamente dura, la cual esta familia enfrenta con unión, respeto y aceptación.

Una realidad a la cual, realmente no podemos hacer la vista gorda.

Si, sabemos que hay pobreza, necesidades y realidades difíciles en todos lados. Pero, así como nos dijo otra viajera de la comunidad «el mundo se cambia con pequeñas acciones», y es por eso, que antes de partir de Nepal, les pediremos una vez más ayuda a todos con una nueva campaña que queremos hacer por la educación de los niños de Gupta, y que sabemos, gracias a un pequeño esfuerzo combinado de todos nosotros, tendrá la fuerza necesaria para salvar a la familia de un golpe que parece inminente y que si llega, puede llevarse con ella todos los sueños y el amor que Gupta ha sembrado en su familia.

Sin más, creo que han sido suficientes palabras por hoy.

Te dejamos AQUI los números oficiales de la campaña (dinero recaudado, gastos y recibos),  y te invitamos a que si no estás suscrito a las cadenas de emails, te sumes dejando tu email aqui debajo.

En unos días enviaremos una nueva cadena actualizando como está todo por aquí, y contamos contigo para la próxima campaña. Creenos, entre todos podemos hacer mucho.

Un gran abrazo y un ENORME GRACIAS,

Pame & Martin.